¿Qué es el pie de charcot?

Con una mayor conciencia, el pie de Charcot y el riesgo de amputación pueden reducirse entre las personas con diabetes.

Cuando se trata de la atención de heridas diabéticas, las personas con diabetes son generalmente conscientes de que deben prestar especial atención a sus extremidades inferiores.

Una de las cosas más comunes a tener en cuenta es que la úlcera del pie, que puede llegar a ser gangrenosa, se deja sin tratar y, a veces, requiere una amputación para detener la propagación de la infección.

Sin embargo, hay otra preocupación importante cuando se trata del pie diabético que muchas personas desconocen: el pie de Charcot.

Al igual que las úlceras del pie diabético, el pie de Charcot es una de las muchas complicaciones que pueden surgir del daño a los nervios causado por la diabetes.

El daño a los nervios, también llamado neuropatía periférica, conduce a una pérdida de sensibilidad en los pies y puede despegar el sentido de equilibrio, lo que puede aumentar el riesgo de lesiones.

Dichas lesiones, cuando ocurren repetitivamente con el tiempo, pueden hacer que las articulaciones que soportan peso se rompan.

{FUENTES: Degasa , YouTubeWikipedia  }

En casos severos, incluso puede llevar a un colapso total del pie. Con el tiempo, el pie puede tomar una forma anormal y dificultar el caminar.

La condición a menudo se detecta bien en las etapas finales, a veces cuando el daño es tan grave que es necesaria la amputación.

Esto es desafortunado, ya que la detección temprana del pie de Charcot puede permitir a los médicos tratar adecuadamente el daño óseo.

Los moldes se usan generalmente para ayudar a sanar los huesos, después de lo cual se puede usar un calzado ortopédico especial para proteger los huesos después de que hayan sanado.

Los expertos piden una mayor conciencia

Debido a la baja sensación en el pie, los diabéticos con neuropatía tienen menos probabilidades de notar sensaciones de dolor o reconocer traumas en los pies.

Pueden experimentar una ruptura de las articulaciones y continuar caminando sobre el pie dañado sin darse cuenta de que tienen la condición, empeorando así la situación.

Como tal, las personas con diabetes deben estar más atentas a la posibilidad de daños en los pies y estar atentos a los síntomas del pie de charcot.

La gente piensa que no tiene un problema porque no siente dolor, pero ese no es el caso.

Cualquier persona con riesgo de neuropatía, incluidos diabéticos, alcohólicos y algunos pacientes de quimioterapia, debe acudir al cirujano de pie y tobillo en forma temprana y al menos una vez al año, incluso si se considera que tienen un riesgo bajo

Síntomas del pie de charcot

Detectar la condición desde el principio es la clave para minimizar el daño, la deformidad y el riesgo de amputación.

Por esa razón, conocer y estar atento a los signos del pie de charcot es esencial.

En la primera etapa del pie de Charcot, puede experimentarse hinchazón, enrojecimiento y calor en los pies. Los exámenes de radiografía pueden mostrar hinchazón en los tejidos, así como dislocación articular y fragmentación ósea.

Si no se trata, pueden producirse fracturas o dislocación, causando graves deformidades en el arco del tobillo, la parte trasera y la parte media del pie.

En la segunda etapa de la afección, estos síntomas pueden disminuir a medida que el hueso dañado comienza a curarse por sí solo.

Sin embargo, a medida que el pie sana y entra en la tercera etapa del pie de Charcot, habrá deformidades residuales que pueden dificultar la marcha y requerir una intervención médica extrema.

Una mayor conciencia puede ayudar a las personas con diabetes a evitar complicaciones adicionales, como la deformidad y la amputación del pie, causadas por el pie de Charcot.

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Cualquier persona que note una diferencia (molestia, hinchazón o enrojecimiento inexplicable, o cambios en la forma del pie) debe buscar atención de inmediato.