El pie de Charcot y como cuidarte para evitarlo

Ante un diagnóstico que pueda resultar trágico como es el saberse con diabetes, puede hacerte sentir agobiado y es natural pero, tomar la decisión de hacer tu parte con una buena actitud es lo mejor.

Esto te ayudará aprender y convivir con la enfermedad y hacer que no pase a problemas mayores.

Existen muchas enfermedades que se desarrollan o se complican cuando se tienen diabetes, entre ellos se encuentra el pie diabético.

Ante cualquier síntoma relacionado con los pies, es imperativo visitar al médico para que inmediatamente te sea diagnosticado y se aplique el tratamiento pie diabético que ayude a detener el problema.

Cuando no se logra detener el avance del problema, entre muchas de las consecuencias se puede desarrollar el pie de Charcot.

Un pie de Charcot es un proceso neuroartropático con osteoporosis, fractura, inflamación aguda y desorganización de la arquitectura del pie.

La sospecha de neuroartropatía del pie de Charcot es una emergencia y debe remitirse de inmediato a un equipo multidisciplinario del pie.

El pie de Charcot se caracteriza por la degeneración ósea y articular que puede llevar a una deformidad devastadora. Por lo general, se presenta como un pie hinchado y caliente después de un trauma menor.

Un traumatismo leve desencadena la fractura de un hueso debilitado, lo que aumenta la carga en los huesos adyacentes y esto conlleva a una gran destrucción.

El proceso es autolimitado, pero la deformidad persistente aumenta considerablemente el riesgo de ulceración secundaria.

REFERENCIAS: YouTube, HC Medical y

La radiografía simple puede ser normal, pero una gammagrafía ósea puede mostrar un punto caliente.

El daño y la deformidad en desarrollo deben limitarse inmovilizando el pie en un yeso, la artrodesis de realineación a veces puede prevenir la amputación.

Es por ello que lo ideal es llevar un buen cuidado y un buen manejo del pie diabético, esto es:

Para las personas que tienen un bajo riesgo de desarrollar un problema de pie diabético, continuar realizando las evaluaciones anuales de los pies, hacer hincapié en la importancia del cuidado de los pies y tener presente que se podría progresar a un riesgo moderado o alto.

Sin embargo, es posible pasar a un riesgo moderado o alto de desarrollar un problema de pie diabético por lo tanto, hay que estar pendiente de tus pies.

Todo esto reditúa cuando te educas sobre tu propia enfermedad y pones hincapié en la importancia de la atención preventiva de podiatría de rutina y el uso de calzado adecuado.

Como persona diabética, debes revisar tus pies todos los días e informar cualquier herida o cortadura que no se cure, cualquier hinchazón o protuberancia y cualquier piel que se sienta caliente al tacto.

Además ten presente también lo siguiente:

  • Control de glucosa, presión arterial y colesterol
  • Dejar de fumar
  • Controlar el peso

Evaluación de riesgos

  • Revisiones y curaciones en el pie para prevenir la ulceración
  • Antibióticos para controlar y prevenir infecciones
  • Atención médica cuando se tiene enfermedades como arterial periférica, incluida la cirugía de bypass
  • Manejo de heridas, incluido el mantenimiento de la herida seca y el desbridamiento de tejido muerto

Siguiendo estas pautas, estarás muy lejos de desarrollar las complicaciones que trae consigo la diabetes y podrás estar más tranquilo conviviendo adecuadamente con tu nueva situación de salud.