3 aspectos en el entorno físico dentro del aula que maximizan el aprendizaje

 

Como padres, una de las cosas que evaluamos al visitar un colegio para nuestros hijos es revisar el entorno físico donde pasarán varias horas nuestros hijos.

Desde la fachada, pasillos, áreas verdes, aulas, las bancas escolares, luces, ventanas, colores… bueno, hasta si el profesor tiene una silla para sentarse.

De esto nos percatamos tan solo al recorrer la escuela, sin embargo, apenas es el comienzo ya que existen varios elementos más que ayudan a que nuestros pequeños logren un mejor desempeño en el aula.

Aquí hay tres sugerencias probadas para maximizar las oportunidades que existen en su entorno físico para un mejor aprendizaje y como padres podemos sondear para conocer mejor un colegio:

  1. a) Cuando se coloca la pedagogía como el centro

Una mesa diseñada para promover una pedagogía de colaboración, comunicación y aprendizaje entre iguales es un lazo físico.

Aunque el enfoque pedagógico predominante se ha orientado hacia el aprendizaje activo y colaborativo, los espacios físicos en las escuelas, incluso las escuelas con personal altamente calificado y un compromiso con la metodología de enseñanza progresiva, a menudo no reflejan esto.

Entre la charla que podemos tener con la escuela es el saber cómo trabajan sus docentes con sus alumnos.

Varias escuelas ya están considerando el trabajo dentro del aula para fomentar espacios de reunión y los espacios para conferencias en grupos pequeños.

Cuando los salones de clase se organizan de manera que implique la colaboración, la comunicación y la interacción de grupos pequeños, la metodología de enseñanza se alineará rápidamente.

Para los educadores progresistas, organizar un espacio que facilite la pedagogía progresiva puede dar rienda suelta a la enseñanza de mejores prácticas y convertirse en una fuente de inspiración e innovación diaria.

Por lo que vale la pena saber qué tipo de educadores y corriente se maneja en dicho colegio.

  1. b) La libertad de expresión

El colegio como el hogar son formadores pero también son fuentes que pueden perfectamente ayudar y fomentar la libertad de expresión.

Los niños son quienes aportan el color al salón de clases y realmente es muy motivador saber que serán los niños que, si bien llegarán a un aula previamente preparada para recibirlos, serán ellos quienes la terminarán de decorar con todos sus proyectos escolares.

Otro valor agregado es cuando se llega a un colegio que, en lugar de tener ya una serie de reglas pre hechas, revisa con sus alumnos y se construyen acuerdos con la clase lo que les permite a su vez el construir su propia comunidad de aprendizaje social.

3) Permitir el pensamiento visible

Cuando un colegio le da prioridades en apoyar a sus estudiantes a demostrar lo que saben dándoles vida a su pensamiento a través de la reflexión y el discurso de pares, es algo para valorar como padres.

Esto lo podemos identificar cuando el colegio cuenta con un espacio y profesores que inviten a este tipo de acciones.

Si bien los muros son accesibles para que los estudiantes anoten sus preguntas y pensamientos existen otras superficies como las puertas y otro tipo de superficies donde se pueden escribir y que representen un potencial como espacios de trabajo colaborativos.

Y definitivamente la mejor forma de evaluar a una escuela es preguntando la experiencia vivida a otros padres… La labor de encontrar un colegio acorde a tus pequeños puede no ser sencilla pero al final del día será gratificante

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FUENTES: YouTube, Mobiliario.net, UniversidadViu